El Señor Está en Medio de ti.

  

¡Magnífica palabra! ¡Dios en medio de su pueblo con toda la    majestad de su poder!

Su presencia es suficiente para inundarnos de paz y de esperanza. En nuestro Dios se ocultan tesoros de infinito poder.

Él mora en su Iglesia; por tanto, su pueblo puede prorrumpir en cantos de alegría.

No sólo gozamos de su presencia, sino que Él está de continuo ocupado en el trabajo de nuestra salvación: «Él salvará».

Siempre está salvando; tal es el significado del nombre de Jesús.

No temamos ningún peligro, porque poderoso es para salvar.     Más aún, siempre permanece el mismo: ama, persevera en el amor, y no dejará de amar.

En este amor se goza y encuentra materia para cantar a su amada.

Esto es admirable. Después de haber acabado la creación, no cantó, sino que dijo «que todo era bueno»; pero, llevada a cabo la redención, la Trinidad gloriosa sintió tanto gozo, que no podía ser expresado sino por un cántico triunfal.

¡Piensa en esto, y llénate de asombro!

Jesús canta un himno nupcial por su Esposa querida.

De ella hace el objeto de su amor, de su gozo, de su descanso y de sus cánticos.

Hoy… me gozaré en su presencia.

¡Oh, Señor Jesús, por tu infinito amor,  enséñanos a amarte,   a regocijarnos en ti y cantarte nuestro salmo de alabanza! Amén

 

Categories: Uncategorized
Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial