Jesús Derriba Las Barreras por la pastora Veronica Meza

Lea Lucas 7:1-10
El poder de Jesús fue manifestado claramente a través de numerosas curaciones entre los judíos de su época. Pero éstos no sabían que el Señor también estaba dispuesto a ayudar a un extranjero, un romano o un esclavo. Para ellos era completamente nuevo que el amor de Dios pudiese sobrepasar los límites de Israel.
Pero Jesús se dirigió a la casa del centurión, sanó a su siervo y declaró delante de todos que apreciaba mucho la fe de ese militar. Jesús vino a traer un mensaje de liberación al mundo entero. No sería un gran “Salvador” si se hubiese presentado para salvar sólo una determinada categoría de personas.

Él es “nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:13). Aún hoy pueden ser salvos todos los que reciban la oferta gratuita de la salvación por la fe en Jesucristo.

La salvación es para todos: cultos o incultos, ricos o pobres, morenos o blancos. El nombre de Jesús y su obra son suficientes para salvar a toda persona que crea en él.

El apóstol Pablo, hablando de los judíos (él también lo era), dijo: “¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera”. Y explicó que todos los hombres, sin excepción, están bajo el dominio del pecado, “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:9, 23).

Pero concluyó diciendo que todos los que creen (y sólo éstos) son perdonados, hechos justos gratuitamente por la gracia de Dios (v. 24).

Categories: Pensamientos
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